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Guía completa

Qué ver en Malta: los 8 sitios imprescindibles, por orden, y qué hacer en la isla

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Malta es pequeña, y eso lo cambia todo a la hora de decidir qué ver. La isla grande mide 27 kilómetros de punta a punta; se cruza en coche en una hora y en autobús en dos. No hay que elegir entre sitios porque estén lejos, sino porque el tiempo es el que es. Así que esta página no es una lista de todo lo que hay: es una lista de lo que merece la pena, en el orden en que merece la pena, con lo que se tarda en cada cosa.

Y una advertencia honesta antes de empezar: Malta no es un destino de "monumentos que tachar". Lo que más gusta a quien vuelve no suele estar en ninguna lista: es la luz sobre la piedra a última hora, el silencio de Mdina cuando se van los grupos, o un pastizzi en la calle. Las listas sirven para no perderse lo grande; lo demás se encuentra andando.

El Grand Harbour de La Valeta desde el aire al atardecer: la ciudad amurallada en su península, las Tres Ciudades enfrente, un crucero atracado y el mar en calma
El Grand Harbour, el motivo por el que existe La Valeta. Desde el agua o desde las Tres Ciudades se entiende la isla.

Los 8 sitios que hay que ver en Malta sí o sí

Ocho sitios, por orden de prioridad. Si solo tienes tres días, los cuatro primeros; con cinco, los ocho.

1. La Valeta. La capital, construida entera por los Caballeros en el siglo XVI sobre una península entre dos puertos. Se ve en un día andando: la Concatedral de San Juan con su suelo de lápidas y su Caravaggio, el cañón de las doce desde los jardines Upper Barrakka, y las dos calles largas hasta el fuerte. Es el sitio por el que se empieza y al que se vuelve.

2. Mdina y Rabat. La antigua capital, amurallada, en lo alto de una colina en el centro de la isla, con menos de trescientos habitantes y calles vacías. Media tarde, mejor la última, cuando se van los grupos. Rabat, el pueblo de fuera de la muralla, tiene las catacumbas romanas y el pastizzi más famoso de Malta.

3. La Blue Lagoon de Comino. La cala de agua turquesa entre Malta y Gozo que sale en todas las fotos. Es una excursión de día en barco, no una visita más, y en verano hay que saber a qué hora ir para no encontrarla llena. Está contada entera en las playas de Malta.

4. Gozo. La segunda isla, a veinticinco minutos de ferry, más verde, más tranquila y con su propia ciudadela. Se ve lo principal en un día; se entiende en dos.

5. Las Tres Ciudades. Birgu, Senglea y Cospicua, las tres penínsulas fortificadas enfrente de La Valeta, al otro lado del Grand Harbour. Aquí vivieron los Caballeros antes de construir la capital, y casi nadie va. Se cruza en barquita desde La Valeta en diez minutos.

6. Popeye Village. El decorado de la película de Popeye de 1980, en una bahía del norte, convertido en parque. Con niños, una mañana; sin niños, la vista desde el mirador de la carretera es gratis y basta. Está en la lista porque es de lo más buscado de Malta, no porque sea de lo mejor.

7. Los templos megalíticos. Ħaġar Qim y Mnajdra, en un acantilado del sur, son más antiguos que las pirámides y que Stonehenge. Y el Hipogeo de Ħal Saflieni, un templo subterráneo con entradas contadas que hay que reservar con meses de antelación.

8. Marsaxlokk y el sur. El pueblo de pescadores con las barcas de colores y el mercado del domingo. En la misma salida, la Gruta Azul en barca por la mañana y los acantilados de Dingli, el punto más alto de la isla, para el atardecer.

Barcas de pesca luzzu de colores amarradas en el puerto de Marsaxlokk, con el ojo pintado en la proa, y el pueblo al fondo
Los luzzu de Marsaxlokk, con el ojo de Osiris en la proa.

¿Cuántos días necesitas para verlo?

Tres días para lo esencial (La Valeta, Mdina, Comino y una tarde más), cinco para incluir Gozo y el sur sin correr, y una semana si quieres sumar playa y hacerlo todo en autobús. El plan día a día, con qué cabe en cada jornada y qué se queda fuera, está en cuántos días hacen falta para ver Malta. Aquí solo la respuesta.

Las ciudades

Malta tiene tres ciudades históricas, cada una de una época, y verlas en orden es entender la isla.

La Valeta es la ciudad de los Caballeros, planificada de una vez en 1566 tras el Gran Sitio, con calles en cuadrícula y bastiones a cada lado. Es la más grande y la que más tiene, y es donde se duerme si se quiere tener la ciudad para uno por la noche.

Mdina y Rabat son la ciudad de antes: la capital árabe y medieval, en el interior, en lo alto, con calles en curva y palacios con escudo. Si La Valeta es el poder, Mdina es la nobleza que se quedó atrás. Se visita en media tarde y se recuerda más que cualquier otra cosa.

Las Tres Ciudades son las de en medio: donde los Caballeros se instalaron al llegar en 1530 y desde donde resistieron el asedio otomano de 1565, antes de tener dinero para construir La Valeta. Birgu, la principal, es hoy el barrio más tranquilo y menos visitado de todo el puerto.

La historia que explica lo que estás viendo

Casi todo lo que se ve en Malta lo construyó la Orden de San Juan, los Caballeros de Malta, que recibieron la isla en 1530 tras perder Rodas y la gobernaron hasta que Napoleón los echó en 1798. Ellos resistieron el Gran Sitio otomano de 1565, y con el dinero que Europa mandó después levantaron La Valeta, las fortificaciones de las Tres Ciudades y la Concatedral. Por eso hay una cruz de ocho puntas en cada esquina, por eso las capillas de la Concatedral llevan nombres de países, y por eso La Valeta se llama así: por Jean de Valette, el Gran Maestre que ganó el asedio.

Debajo de esa capa hay otra, siete mil años más antigua: los templos megalíticos, que son lo más viejo que se puede visitar en pie en Europa. Y entre las dos, la Malta romana de las catacumbas de Rabat, la árabe que dejó el idioma, y la británica que dejó el inglés, los enchufes y la conducción por la izquierda. La historia entera, con lo que explica de cada sitio, está en la historia de Malta.

El sur y la costa

Marsaxlokk y el sur es la salida de un día que junta tres cosas distintas: el pueblo de pescadores por la mañana (el domingo, con el mercado), la Blue Grotto en barca antes de que suba el viento, y los acantilados de Dingli para el atardecer. En el camino quedan los templos de Ħaġar Qim, así que se puede hacer todo en una jornada con coche, o en dos con autobús.

Popeye Village, en la otra punta, en el norte, es otra cosa: un parque en un decorado. Se combina con la playa de Golden Bay o con Mellieħa, no con el sur.

Los acantilados de Dingli desde el aire: la pared de roca blanca cayendo al mar azul oscuro, el campo verde arriba y la capilla en el borde
Dingli, el punto más alto de Malta. Mejor a última hora, con el sol bajo.

La otra isla

Gozo es un tercio del tamaño de Malta y tiene un tercio de la gente, y se nota nada más bajar del ferry: campo, pueblos de piedra con una iglesia enorme en cada uno, y una costa de calas y acantilados. La Ciudadela de Victoria, la bahía de Dwejra (donde estaba la Ventana Azul hasta que se hundió en 2017), la playa roja de Ramla y los templos de Ġgantija son lo principal. En un día se ve; en dos, con noche allí, es cuando gusta de verdad.

Comino es la tercera isla y es otra historia: no tiene casi nada salvo la Blue Lagoon, y se va a bañarse, no a ver. Está en playas, con el detalle de cómo llegar y a qué hora.

Rutas temáticas: Juego de Tronos

Casi toda la primera temporada se rodó en Malta: Mdina fue Desembarco del Rey, Fort Ricasoli su puerta y el torneo, y la Ventana Azul de Gozo, la boda de Daenerys. Hay gente que viene solo por esto, y la ruta de Juego de Tronos cuenta dónde se rodó cada escena, qué queda y qué ya no existe, y cómo hacerla en un día.

¿Qué se puede ver gratis en Malta?

Más de lo que parece, y de lo mejor. Gratis es pasear La Valeta entera con sus jardines y ver el cañón de las doce desde arriba; Mdina con sus murallas y sus vistas; las Tres Ciudades salvo los museos; Marsaxlokk y su mercado; los acantilados de Dingli; la vista de Popeye Village desde el mirador; y cualquier playa. Lo que se paga son los interiores: la Concatedral, los templos, las catacumbas, los museos. Un viaje de tres días con dos entradas bien elegidas sale por menos de 30 euros en entradas.

¿Se puede ver Malta sin coche?

Sí, todo lo de esta página se puede ver en autobús y ferry, y muchos lo hacen. La Valeta, Mdina y las Tres Ciudades, sin problema. Comino y Gozo, en barco. Donde el autobús empieza a costar es en el sur (los templos y Dingli piden combinar dos líneas) y en el norte lejano. Cuánto tarda cada cosa sin coche y cuándo compensa alquilar está en Malta sin coche.

¿Y si solo tengo unas horas?

Si llegas en crucero o haces escala, La Valeta entera está encima del puerto: se sube en ascensor por un euro y se ve andando en cuatro horas. Con seis, cabe también un salto a las Tres Ciudades en barquita. El plan por horas, con a qué hora hay que estar de vuelta, está en Malta en un día de crucero.

Otros pueblos que merecen una parada

No dan para un día pero sí para una hora si pasas al lado:

  • Mosta, por su cúpula, una de las más grandes de Europa, y por la bomba que la atravesó en 1942 sin explotar.
  • Naxxar, por el Palazzo Parisio y sus jardines.
  • Attard, por los jardines de San Anton, que son los del palacio presidencial y están abiertos.
  • Marsaskala, un pueblo de costa del sureste con paseo marítimo y sin turistas.
  • Żurrieq, el pueblo de donde salen las barcas a la Blue Grotto, con su iglesia y sus molinos.
  • Floriana, el barrio de fuera de las murallas de La Valeta, con los graneros y los jardines.
  • Siġġiewi, en el interior, por su iglesia y por estar de camino a Dingli.
  • Żebbuġ y Qormi, por las fiestas de pueblo en verano, que es cuando merecen la visita.
La Rotonda de Mosta, la iglesia de la gran cúpula, vista de frente desde la plaza a última hora de la tarde, con coches pequeños delante que dan la escala
La cúpula de Mosta: la tercera más grande de Europa, en un pueblo del centro de la isla.

¿Cuándo ir para ver todo esto?

Todo lo de esta página se ve todo el año, y de octubre a mayo se ve mejor: sin colas y sin calor para andar. En julio y agosto el calor aprieta en Mdina y en La Valeta a mediodía, y en Comino hay que llegar antes de las diez o no hay sitio. Si vas en verano, las ciudades a primera y última hora, y el mar en medio. Cuándo compensa cada mes está en cuándo ir a Malta.

Preguntas que se hacen antes de venir

¿Qué no te puedes perder en Malta? La Valeta con la Concatedral y el Upper Barrakka, Mdina al atardecer, Comino y la Blue Lagoon a primera hora, las Tres Ciudades en barquita, Marsaxlokk un domingo y, con más de cuatro días, Gozo. Lo demás depende de gustos; eso, no.

¿Cuál es el lugar más bonito de Malta? Por ciudad, La Valeta desde el Upper Barrakka a primera hora y Mdina cuando se vacía; por mar, la Blue Lagoon a las nueve de la mañana y Dwejra, en Gozo, al atardecer. Si hay que elegir uno, Mdina a última hora de la tarde.

¿Cuál es la isla más bonita de Malta? Gozo, para casi todos los que la ven: más verde, más tranquila, con Ramla, Dwejra y la Ciudadela. Comino es una laguna para un día, no una isla para estar. Malta es la de la historia y la vida, y donde se duerme. Está en Gozo.

¿Vale la pena visitar Malta? Para tres a siete días, con sol nueve meses al año, a dos horas y media de España y con todo a menos de una hora, sí. No vale la pena venir esperando playas de arena kilométricas ni naturaleza salvaje: Malta es piedra, mar e historia, y en verano, gente.