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Qué ver

Mdina y Rabat: la ciudad del silencio y el pueblo de al lado

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Mdina fue la capital de Malta hasta que llegaron los Caballeros y construyeron La Valeta. Desde entonces se quedó parada: una ciudad amurallada en lo alto de una colina en el centro de la isla, con menos de trescientos habitantes, casi sin coches y con calles tan estrechas y silenciosas que le pusieron el nombre de la Ciudad del Silencio. Es lo más distinto de La Valeta que hay en Malta y por eso se visitan las dos. Es la segunda visita de qué ver en Malta, después de La Valeta.

Rabat es el pueblo que creció fuera de las murallas, y por eso se llama así: rabat es "arrabal" en árabe. Están pegados, se entra en Rabat al salir de Mdina por la puerta, y la mitad de lo que hay que ver está en el pueblo y no en la ciudad. Van juntos o no van.

La puerta principal de Mdina y su muralla dorada vistas desde el puente sobre el foso, con visitantes entrando
La puerta de Mdina. Al otro lado, una ciudad de menos de trescientos vecinos.

Por qué Mdina y Rabat van juntas

Porque son el mismo sitio partido por una muralla. Mdina es la ciudad noble, la de los palacios con escudo y las calles en curva hechas para que una flecha no llegara lejos. Rabat es donde vivía todo el mundo que no era noble, y donde están las cosas antiguas de verdad: las catacumbas, la casa romana, la gruta de San Pablo.

El orden bueno es Mdina primero y Rabat después, porque Mdina se ve andando en hora y media y Rabat pide entrar en sitios. Y porque el final del día en Rabat es un pastizzi, que es lo que hace falta a esa hora.

Qué ver en Mdina

No hay lista de monumentos que hacer en orden: Mdina se ve andando sin rumbo, y en cuarenta minutos se ha recorrido entera. Lo que sigue es lo que no hay que pasar de largo.

La puerta y las murallas. Se entra por un puente de piedra sobre un foso seco. La puerta barroca es de 1724 y es la que sale en las fotos. Y desde las murallas del lado norte, junto al bastión, se ve media Malta hasta el mar: en un día claro, hasta Gozo.

La catedral de San Pablo. Ocupa la plaza central. Es barroca, del mismo arquitecto que reconstruyó media Malta tras el terremoto de 1693, y tiene un suelo de lápidas de mármol como el de la Concatedral de La Valeta, solo que con menos gente mirándolo. La entrada es combinada con el museo catedralicio de al lado, que tiene grabados de Durero, y cuesta 15 euros (10 mayores y estudiantes, gratis menores de 12); abre de lunes a sábado de 9:30 a 16:30 y los domingos de 15:00 a 17:00. La entrada no se compra en la catedral: se compra en el museo, a unos metros a la derecha, cruzando la plaza.

Las calles. Villegaignon Street es la principal y va de la puerta a la muralla del fondo. Las que salen de ella son las buenas: Mesquita Square, la plaza más fotografiada, y las callejuelas en curva con las lámparas de hierro y las puertas de madera con aldabas de bronce.

Fontanella. Es un salón de té construido sobre la muralla, con terraza en lo alto, y es famoso por las tartas y por la vista. Está lleno siempre, es más caro de lo que debería y aun así merece la pena una vez, sobre todo al atardecer. Sigue donde siempre, con más de cuarenta años a la espalda.

El Palazzo Falson, si se quiere entrar en una casa noble medieval con su colección, y la Domus Vilhena, que hoy es el Museo de Historia Natural. De los dos, el primero.

Una calle de Mdina con fachadas de piedra dorada, una enredadera sobre una puerta azul y visitantes andando hacia el fondo
Las calles de Mdina hacen curva a propósito: para que una flecha no llegara lejos.

Qué ver en Rabat

Las catacumbas de San Pablo. Un cementerio subterráneo de los siglos IV al IX, excavado en la roca, con más de treinta hipogeos y galerías que se pueden recorrer. Es lo más antiguo que se visita en Malta después de los templos, y lo mejor de Rabat. Lo gestiona Heritage Malta: la entrada de adulto cuesta 6 euros, y abre de 9:00 a 17:00 de noviembre a mayo y hasta las 18:00 de junio a octubre. Calcula una hora.

La Domus Romana. Los restos de una casa romana con mosaicos, justo entre Mdina y Rabat, con un museo pequeño encima. Se ve en media hora. Heritage Malta vende un Rabat Combo que junta las catacumbas, la Domus y el Museo de Historia Natural de Mdina y vale treinta días; sale a cuenta si se entra en dos.

La gruta de San Pablo y el museo Wignacourt. Debajo de la iglesia parroquial, la gruta donde la tradición dice que vivió San Pablo tras naufragar en Malta en el año 60. Encima, el museo Wignacourt, con refugios de la Segunda Guerra Mundial excavados en la roca. Entrada conjunta, 5 euros (3,50 reducida, 2,50 niños), con los refugios y las catacumbas incluidos; abre todos los días de 9:30 a 17:00, última entrada a las cuatro.

Y el pastizzi. El Crystal Palace, que todo el mundo llama Is-Serkin, es un bar minúsculo en la calle principal de Rabat que lleva décadas haciendo los pastizzi más famosos de la isla. Se compran en la barra, se comen de pie o en la acera, y cuestan 0,60 euros. Es la parada obligada al salir de Mdina, y la cola es parte de la experiencia.

La ruta de Juego de Tronos

Mdina fue Desembarco del Rey en la primera temporada. La puerta principal es la puerta de la ciudad por la que entra Ned Stark; Mesquita Square es donde Jaime Lannister y sus hombres atacan a Ned en la calle; y la vista desde las murallas sale en varios planos. A partir de la segunda temporada se rodó en Croacia y Mdina se quedó fuera.

No hay ruta señalizada ni hace falta: los tres sitios están a cien metros unos de otros. Lo que sí hay es gente que viene solo por esto, y merece un apartado porque mdina juego de tronos es de las cosas más buscadas sobre la ciudad. Fort Ricasoli, donde se rodó la puerta de Desembarco del Rey y la escena del torneo, está en la otra punta de la isla, junto a las Tres Ciudades, y no se visita.

Cómo llegar a Mdina y Rabat

Están en el centro de la isla, a unos 12 kilómetros de La Valeta, y el autobús deja en Rabat, a cinco minutos andando de la puerta de Mdina.

Desde La Valeta. Las líneas 51, 52, 53 y 56 salen de la terminal (zona C), cada media hora entre todas, y tardan entre 35 y 45 minutos según el tráfico. Billete normal: 2 euros en invierno, 2,50 en verano, con tarjeta en el bus.

Desde Sliema o St Julian's. La línea 202 sale del Sliema Ferries cada hora y tarda alrededor de una hora (64 minutos de horario). Es lenta porque da vuelta por medio país. Si estás en Sliema, a veces compensa ir a La Valeta en ferry y coger allí el 51.

Desde Bugibba o el norte. La 186 va de Bugibba a Rabat en unos 40 minutos, cada media hora; también la TD1 del aeropuerto, una por hora.

En coche. Hay aparcamiento gratuito justo fuera de la muralla, junto a la puerta, y se llena a media mañana. Dentro de Mdina no se entra en coche salvo residentes. El detalle del autobús, la tarjeta y cuándo compensa el coche está en cómo moverse por Malta.

Cuánto cuesta

QuéPrecio
Pasear Mdina y sus murallasGratis
Catedral de San Pablo con el museo15 €
Catacumbas de San Pablo6 €
Domus Romana6 €
Gruta de San Pablo y museo Wignacourt5 €
Un pastizzi en Crystal Palacemenos de 1 €
Té y tarta en Fontanellaunos 12 €
Autobús desde La Valeta, un trayecto2 € invierno, 2,50 € verano

Con las catacumbas, la catedral y el bus, la tarde sale por unos 25 euros por persona.

Cuándo ir y a qué hora

A última hora de la tarde, sin discusión. Por la mañana y a mediodía Mdina recibe los grupos de los cruceros y de las excursiones, y la Ciudad del Silencio deja de serlo. A partir de las cinco se vacía, la piedra se pone dorada y las farolas se encienden. Si puedes, entra a las cinco, sube a la muralla para el atardecer y cena en Rabat.

Entre las diez y las dos es la peor franja. Y de noche, con las calles iluminadas y nadie, es otra ciudad: merece la pena quedarse a cenar y volver a entrar.

Funciona todo el año. En invierno mejor incluso, porque el viento en lo alto de la colina refresca y hay menos gente. Las catacumbas son la visita perfecta para un día de lluvia.

Dónde comer en Mdina y Rabat

En Mdina hay dos o tres restaurantes dentro de las murallas, buenos y caros, para una ocasión. Para comer normal, Rabat, que tiene la calle principal llena de sitios donde comen los del pueblo. Los nombres concretos van aquí. Y el pastizzi del Crystal Palace, que ya está dicho.

Lo que es cada plato maltés está en qué comer en Malta.

Preguntas que se hacen antes de ir

¿Cuánto tiempo hace falta para ver Mdina? Media tarde para Mdina sola. Un día tranquilo para las dos con las catacumbas.

¿Se puede ir a Mdina y a las Tres Ciudades el mismo día? Sí, pero están en puntas opuestas de la isla y el bus entre las dos pasa por La Valeta. Mejor Mdina con Dingli y los acantilados, que están al lado.

¿Es Mdina accesible? Las calles son llanas dentro y de piedra; se puede con silla o carrito, con cuidado en la puerta y en los adoquines. Las catacumbas, no: son escaleras y galerías estrechas.

¿Se puede dormir en Mdina? Hay un hotel de lujo dentro de las murallas y algún alojamiento pequeño. Dormir dentro es tener la ciudad vacía por la noche y por la mañana, que es cuando es de verdad la Ciudad del Silencio. Las zonas donde dormir están en dónde alojarse en Malta.

¿Qué películas y series se rodaron en Mdina? Juego de Tronos, la primera temporada, con Mdina como Desembarco del Rey; y escenas de otras producciones de época. Las localizaciones, en Juego de Tronos en Malta.

¿Es gratis entrar en Mdina? Sí: la ciudad se recorre libremente a cualquier hora. Se paga la catedral y su museo, las catacumbas de Rabat y algún palacio; las calles, las murallas y el mirador, no.