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Qué ver

Qué ver en La Valeta: la capital en un día, sin perderse

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  • 1 díapara verla sin correr
  • 15 €la Concatedral, con audioguía
  • 3 €ferry desde Sliema, 10 min
  • 12:00el cañón, de lunes a sábado

La Valeta es una ciudad pequeña con una fama grande. Mide un kilómetro de la puerta al fuerte y medio kilómetro de un puerto al otro, así que se ve entera andando en un día, y eso es lo primero que hay que saber para no planificarla como si fuera Roma. Lo segundo es que está construida en una península con cuesta, y que la cuesta se nota: las calles que cruzan de un lado a otro suben y bajan, y las que van a lo largo son llanas. El paseo se organiza con eso en la cabeza. Es la primera parada de qué ver en Malta.

Una calle de La Valeta a media mañana con gente andando, las fachadas de piedra dorada con balcones a los dos lados y el sol alto
Las calles de La Valeta: rectas, en cuesta y de piedra dorada, de punta a punta.

Lo que hay que ver, en orden de paseo

Esta es la lista corta, en el orden en que se hace a pie desde la puerta de la ciudad. Si solo tienes medio día, los tres primeros; si tienes el día entero, todo.

  1. Los jardines Upper Barrakka y el cañón de las doce. La vista del Grand Harbour y las Tres Ciudades, que es la postal de Malta. Gratis, y el cañón se dispara a las 12:00 y a las 16:00.
  2. La Concatedral de San Juan. Por fuera no dice nada; por dentro es una de las iglesias barrocas más recargadas de Europa, con el suelo cubierto de lápidas de mármol y un Caravaggio. Es la única entrada de La Valeta que hay que pagar sí o sí.
  3. Republic Street y Merchant Street, las dos calles largas, con el Palacio del Gran Maestre entre ellas.
  4. El Palacio del Gran Maestre, si te interesa la historia de los Caballeros; si no, se puede saltar.
  5. Fort St Elmo, en la punta, con el museo de la guerra.
  6. Los jardines Lower Barrakka y el paseo de vuelta por el lado del puerto.

Y una cosa que no está en las listas: las calles secundarias. Strait Street, que fue la calle de los bares de marineros, y las escaleras que bajan hacia el mar por el lado de Marsamxett. Ahí es donde La Valeta deja de ser un monumento y es una ciudad.

El Grand Harbour de noche desde lo alto de La Valeta: las Tres Ciudades iluminadas, la marina de yates y las murallas doradas
El Grand Harbour desde La Valeta: las Tres Ciudades enfrente, a un ferry de diez minutos.

Los jardines Upper Barrakka y el cañón

Es el mirador más alto de la ciudad y está a cinco minutos de la puerta, así que conviene empezar por aquí: se entiende la forma de Malta de un vistazo, con las Tres Ciudades enfrente y el puerto abajo.

El cañón se dispara a las 12:00 y a las 16:00, de lunes a sábado. Se hace desde la Saluting Battery, la terraza de cañones que está justo debajo del jardín. Desde el jardín se ve gratis, asomado a la balaustrada; si quieres estar abajo, entre los cañones, la entrada a la batería cuesta 3 euros (1 euro los niños de 5 a 15) y abre de 9:30 a 17:30. A las doce en temporada se llena, así que hay que estar un cuarto de hora antes para tener sitio en la barandilla.

El ascensor del Barrakka. Desde el jardín baja un ascensor de vidrio hasta el nivel del puerto, donde están el muelle de los cruceros y el ferry a las Tres Ciudades. Cuesta 1 euro y el billete vale para bajar y subir el mismo día; es gratis para menores de diez años y para quien lleve billete del ferry. Merece la pena aunque no vayas a coger nada: son 58 metros de bajada y la vista de la muralla desde abajo.

La Concatedral de San Juan

La fachada es austera a propósito: los Caballeros la levantaron en 1577 como iglesia de una orden militar. Lo que hay dentro llegó un siglo después, cuando ya eran ricos, y es lo contrario: cada capilla es de una lengua distinta de la Orden (Aragón, Castilla, Francia, Italia...) y cada una compitió con la de al lado en oro y mármol.

Tres cosas que no hay que perderse dentro:

  • El suelo. Son unas 400 lápidas de mármol taraceado, una por caballero, con calaveras, esqueletos y escudos. Es lo que más recuerda todo el mundo.
  • La Decapitación de San Juan Bautista, de Caravaggio. Está en el oratorio. Es el cuadro más grande que pintó y el único que firmó, y lo pintó aquí, en Malta, cuando estaba huyendo de una condena por asesinato en Roma. La historia se cuenta en la audioguía y vale la pena escucharla.
  • La capilla de Aragón, que es la más recargada de todas y la que mejor explica de qué iba aquello.

Lo práctico: la entrada cuesta 15 euros (12 para estudiantes y mayores, gratis para menores de doce), incluye audioguía en español, y abre de lunes a sábado de 9:00 a 16:45, con última entrada a las 16:00. Los domingos y festivos está cerrada, y eso descoloca a mucha gente que deja La Valeta para el domingo. Piden ir con hombros y rodillas cubiertos (dan un pañuelo si hace falta) y no dejan entrar con tacón fino, porque estropea las lápidas. Calcula una hora y media dentro; a media mañana, cuando bajan los cruceros, hay cola en la puerta, así que mejor a las nueve o después de las tres.

Las dos calles largas y el Palacio

Republic Street es la calle principal, peatonal, la que cruza la ciudad de punta a punta. Tiene las tiendas, los cafés con terraza y la mitad de los monumentos a un lado o al otro. Merchant Street, paralela, es la del mercado y la de los puestos por la mañana. Entre las dos está la plaza de San Jorge, con el Palacio del Gran Maestre.

El Palacio del Gran Maestre fue la sede de los Caballeros, luego la del gobernador británico y ahora la del presidente de Malta. Se visitan las salas de Estado, con los tapices y los frescos del Gran Sitio de 1565, y la Armería, que es una colección enorme de armaduras y cañones. La entrada cuesta 12 euros (8 reducida) y abre todos los días de 9:00 a 18:00. Si vas a entrar aquí y en el Museo Arqueológico, mira el Valletta Combo de Heritage Malta, que junta los dos con Fort St Elmo y MUŻA y vale treinta días.

¿Merece la pena? Si te interesan los Caballeros y la historia, sí, es el sitio donde mejor se cuenta. Si vas justo de tiempo y ya has hecho la Concatedral, es lo que se puede dejar.

Fort St Elmo y la punta de la península

Al final de Republic Street, en la punta, está el fuerte que resistió el Gran Sitio de 1565 hasta caer. Hoy es el Museo Nacional de la Guerra, y lo mejor no es el museo sino el fuerte en sí: las murallas, las vistas a los dos puertos y el faro. Tarda una hora si entras y diez minutos si solo rodeas la punta por el paseo de fuera, que también vale.

Desde ahí se vuelve por el lado del Grand Harbour, pasando por los jardines Lower Barrakka, que son más pequeños y más tranquilos que los de arriba, con un templete y la vista del rompeolas.

Una calle de escaleras de La Valeta bajando entre fachadas de piedra dorada, con macetas en los escalones y balcones cerrados de colores
Las calles que cruzan La Valeta son escaleras. Con maleta de ruedas se nota.

Cómo llegar a La Valeta

Todas las líneas de autobús de Malta acaban en la terminal de La Valeta, que está justo fuera de la puerta de la ciudad, así que llegar es lo fácil. Lo que cambia es cuánto se tarda.

Desde el aeropuerto. La TD4 (Airport Direct 4) va directa a la terminal de La Valeta cada media hora; tarda unos 15 minutos si no hay tráfico y 25 en hora punta. Cuesta 3 euros (la 88, con billete normal de 2 o 2,50, tarda 35 minutos), y se paga en el propio autobús con tarjeta contactless o en efectivo. Un taxi son unos 17 euros de tarifa fija en el taxi blanco, y 12 a 15 en Bolt.

Desde Sliema. Hay dos formas y la buena es el ferry. El ferry de Sliema a La Valeta sale del Sliema Ferries, tarda diez minutos, cuesta 3 euros la ida y 5 la ida y vuelta, y te deja en el lado de Marsamxett, al pie de la muralla. Es más rápido que el autobús, no tiene tráfico y la llegada a la ciudad por el agua es la mejor. El primer barco sale a las 6:45 y el último a las 18:30 en invierno y a la 1:30 en verano. Con el billete del ferry el ascensor del Barrakka es gratis. El autobús desde Sliema (varias líneas) tarda entre 20 y 35 minutos según la hora.

Desde las Tres Ciudades. Otro ferry, este por el Grand Harbour, que llega justo debajo del ascensor del Barrakka. Es la forma de combinar las dos visitas en un día.

En coche. No entres. La Valeta es peatonal en casi todo y lo que no lo es tiene control de acceso. Se aparca fuera: en el aparcamiento MCP, junto a la terminal de autobuses, o en el Park and Ride de Floriana, más barato y con lanzadera. El MCP cobra por horas (del orden de un euro la hora) y el Park and Ride es gratuito con la lanzadera incluida; el detalle, en la página del coche de alquiler. Más sobre el autobús, la tarjeta y los precios en cómo moverse por Malta.

Cuánto cuesta un día en La Valeta

Casi todo lo que merece la pena es gratis o barato. Lo que cuesta es entrar en los museos, y por eso conviene elegir.

QuéPrecio
Jardines Upper y Lower BarrakkaGratis
Ver el cañón desde el jardínGratis
Bajar a la Saluting Battery3 €
Ascensor del Barrakka1 € (bajada y subida)
Concatedral de San Juan, con audioguía15 €
Palacio del Gran Maestre12 €
Ferry desde Sliema, ida y vuelta5 €
Autobús, un trayecto2 € invierno, 2,50 € verano
Un café en terraza2 a 3 €
Un pastizzi0,60 a 0,80 €
Menú del día15 a 22 €

Con la Concatedral, el ferry y dos cafés, un día en La Valeta sale por unos 25 euros por persona sin contar la comida.

Dónde comer en La Valeta

La regla es fácil de decir y difícil de cumplir: cuanto más cerca de Republic Street y más grande la terraza, peor y más caro. Las calles paralelas, un nivel más abajo hacia cualquiera de los dos puertos, tienen sitios donde comen los que trabajan en la ciudad.

Aquí van los sitios concretos, con nombre y calle, que hay que confirmar antes de publicar.

Para algo rápido, un pastizzi en cualquier bar pequeño: es la empanadilla de hojaldre con requesón o con guisantes que come todo el mundo, y es el desayuno maltés por menos de un euro. Lo que es cada plato y dónde se come bien está en qué comer en Malta.

Y una cosa de horarios que no es un detalle: en Malta se cena pronto. Muchas cocinas cierran a las diez, y quien llega con horario español a las nueve y media se encuentra la mitad cerrando.

Si llegas en crucero

Los cruceros atracan en el Valletta Waterfront, que está abajo, al nivel del mar, y la ciudad está arriba. Entre medias hay una muralla. Tienes tres opciones: la cuesta a pie, que son diez minutos empinados; el ascensor del Barrakka, que te deja directamente en los jardines por un euro; o un taxi, que da la vuelta entera y no compensa.

El ascensor es la buena. Sales en Upper Barrakka, ves el cañón si coincide, y ya estás en el centro. Con seis horas de escala da tiempo a la Concatedral, las dos calles y el fuerte sin correr. El plan por horas está en Malta en un día de crucero.

Cuándo ir y a qué hora

La Valeta funciona todo el año, y en invierno mejor que en verano: en julio y agosto la piedra suelta calor y las calles llanas no tienen sombra a mediodía. Si vas en verano, la mañana temprano y la tarde a partir de las cinco; el mediodía, dentro de la Concatedral o del Palacio.

Un domingo no es buen día: la Concatedral cierra, muchas tiendas también, y el cañón no se dispara. A cambio está más vacía. Si tu viaje incluye un domingo, guárdalo para Mdina o para la playa y deja La Valeta para entre semana.

A qué hora llegan los cruceros condiciona el resto: entre las diez y la una la ciudad se llena de grupos, y a partir de las tres se vacía. Si puedes elegir, entra a las nueve o después de comer.

Preguntas que se hacen antes de ir

¿Se puede ver La Valeta en medio día? Sí: Upper Barrakka, la Concatedral y las dos calles, en ese orden, en tres o cuatro horas.

¿Hace falta reservar la Concatedral? No es obligatorio, se compra en la puerta. En temporada alta ahorra cola comprarla antes en su web.

¿Se puede subir a las murallas? Se pasea por encima de ellas en muchos tramos: los jardines Barrakka están sobre la muralla, y el paseo que rodea Fort St Elmo también.

¿Es La Valeta accesible con silla de ruedas o carrito? Las dos calles largas, sí, son llanas y peatonales. Las que cruzan son escaleras o cuestas fuertes. El ascensor del Barrakka resuelve la subida desde el puerto.

¿Dónde está la oficina de turismo? En Merchant Street, en la esquina con Melita Street, a dos minutos de la plaza de San Juan; abre a diario.

¿A qué país pertenece La Valeta? A Malta, de la que es la capital, en el centro del Mediterráneo, entre Sicilia y Libia. Es Unión Europea y zona euro.

¿Qué idioma se habla en La Valeta? Maltés e inglés, los dos oficiales; el inglés lo habla todo el mundo y en el turismo se oye italiano y español. Con el inglés se va a todas partes.