Cuándo ir
Malta mes a mes: cómo es cada mes, y por qué noviembre y octubre son los buenos
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Un mes en Malta no es solo una temperatura: Malta en noviembre y Malta en agosto son dos islas distintas. Conozco Malta desde 2009 y he visto los doce muchas veces.
Es qué está abierto, cuánta gente hay en Comino, si los barcos salen, qué fiesta cae y cuánto cuesta la cama. Aquí van los doce, uno a uno, para el que ya sabe cuándo puede viajar y quiere saber qué se va a encontrar. Las cifras de clima son medias de treinta años; lo demás es lo que se ve desde la isla cada año. La comparación entre meses, en una sola tabla, está en cuándo ir a Malta.
Enero
El mes más frío, que en Malta quiere decir dieciséis grados de máxima y diez de mínima. Llueve unos diez días, casi siempre en tormentas cortas, y entre ellas hay sol. Es el mes más tranquilo del año: pocos turistas, hoteles a mitad de precio y La Valeta para los que viven en ella.
Todo lo que hay que ver está abierto: la Concatedral, los museos, Mdina, los templos, el Hipogeo. Lo que no hay es playa ni barcos a Comino con regularidad. Es un mes para andar ciudades, comer bien y ver el mar de lejos.
Fiestas: la Fiesta del Naufragio de San Pablo, el 10 de febrero, se prepara en enero en La Valeta; y las rebajas de invierno llenan Sliema los sábados.
Para quién: quien quiera ver Malta sin gente y sin gastar, y no necesite bañarse. Con un plan de tres días de ciudades es un mes excelente. La respuesta larga a si compensa está en Malta en invierno.
Qué llevar: chaqueta de entretiempo, algo para la lluvia, manga larga. Ni abrigo ni bañador.
Febrero
El mes del viento. La temperatura es la de enero, dieciséis de máxima, pero el viento del norte hace que se sienta menos. Sigue lloviendo unos ocho días. Es el mes de los almendros en flor en el campo, que dura dos semanas, y de los campos verdes, que en Malta son una rareza.
Fiestas: el Carnaval de Malta, la semana antes de Cuaresma (en 2027, del 5 al 9 de febrero), con desfiles de carrozas en La Valeta. Y el carnaval "espontáneo" de Nadur, en Gozo, que es otra cosa. Disfraces macabros, de noche, sin programa. Y el 10 de febrero, el Naufragio de San Pablo en La Valeta, con procesión y fuegos. Fiesta nacional: cierran oficinas, no las tiendas.
Para quién: el mismo viajero de enero, con un motivo más si coincide el Carnaval. Los precios siguen en lo más bajo del año. El día de San Valentín se llenan los restaurantes de La Valeta.
Qué llevar: lo mismo que en enero, y un cortavientos.
Marzo
Empieza a abrirse. Diecisiete de máxima, seis días de lluvia y las tardes ya alargan. Marzo es el último mes barato de verdad y el primero en que se puede comer fuera al sol. El mar sigue a quince grados.
Fiestas: el 19 de marzo, San José, es fiesta en Rabat con procesión; el 31, el Día de la Libertad, con regata en el Grand Harbour. La Maratón de Malta corre de Mdina a Sliema el último domingo de febrero o el primero de marzo (el 28 de febrero en 2027). Y según el año, la Semana Santa cae aquí (ver abril).
Para quién: quien quiera ver Malta verde, que solo pasa de febrero a abril, y andar sin calor. Buen mes para Gozo y los acantilados de Dingli, que en verano no se aguantan a mediodía.
Qué llevar: capas. Mañanas frescas, tardes de manga corta al sol, noches de chaqueta.
Abril
El mes de la primavera, que en Malta dura seis semanas. Veinte grados de máxima, cuatro días de lluvia, la isla verde y con flores, y el primer mes en que hay turistas de verdad. El mar está a dieciséis: para los del norte de Europa, ya se bañan; para el resto, todavía no.
Semana Santa, según el año en marzo o en abril, es la excepción a la temporada baja. La isla se comporta como en junio, con vuelos llenos desde España y hoteles al precio de verano.
Y merece la pena por sí misma. Malta es de los sitios más católicos de Europa y lo celebra en la calle. El Viernes Santo hay procesiones con pasos y penitentes en La Valeta, Mosta, Żebbuġ y Naxxar, y sobre todo en Rabat y Żejtun. El Domingo de Resurrección por la mañana, en varios pueblos, los portadores corren con la imagen del Cristo resucitado a hombros, y el de Birgu es el más conocido.
Si solo puedes ver una, el Viernes Santo en Żejtun, que sale a las cinco de la tarde, o en Rabat y Birgu, que salen a las cinco y media. El domingo por la mañana, la carrera del Resucitado en Birgu, entre las nueve y las diez. Ese fin de semana cierra casi todo el Viernes Santo y abre con horario de domingo el resto.
Fiestas: a finales de abril, el Festival Internacional de Fuegos Artificiales de Malta, gratis y de lo mejor del año. La final es sobre el Grand Harbour, vista desde La Valeta, normalmente el 30 de abril; las fechas de 2027 se publicarán en maltafireworksfestival.com.
Para quién: quien quiera el mejor equilibrio entre buen tiempo y poca gente sin necesitar playa. Con niños, es de los meses más cómodos.
Qué llevar: manga corta de día, algo encima por la noche. El bañador, por si acaso, pero no cuentes con él.
Mayo
Empieza el verano sin serlo del todo. Veinticuatro de máxima, dos días de lluvia, el mar a dieciocho y subiendo. Los chiringuitos de Comino abren, los barcos vuelven a salir a diario, y las playas de arena del norte empiezan a tener gente los fines de semana. Los precios son de temporada media: todavía no los de julio.
Fiestas: empieza la temporada de las festi, las fiestas patronales de cada pueblo, que van de mayo a septiembre con procesión, banda, fuegos artificiales y las calles decoradas. El 1 de mayo es fiesta nacional. La primera grande es la de Mqabba, el 21 de junio, que es la del pueblo de las fábricas de fuegos artificiales y se nota.
Para quién: de los cuatro mejores meses del año. Para bañarse hay que tener aguante, pero para todo lo demás es el mes ideal: se anda, se come fuera, se va a Gozo y a Comino sin colas. El puente de mayo en España sube los vuelos.
Qué llevar: ropa de verano y una chaqueta fina para la noche. Bañador y protector.
Junio
Verano lleno desde la segunda semana, tanto como agosto. Veintinueve de máxima, un día de lluvia, el mar a veintiuno y los días más largos del año: a las nueve de la noche todavía hay luz. Es cuando los precios pasan a los de verano.
Y es el mes de los viajes de fin de curso españoles.
Desde que acaba la selectividad y hasta pasado San Juan, la isla se llena de grupos de fin de bachillerato. Se alojan en los hoteles de Bugibba y Qawra y en Paceville, hacen las excursiones en bloque y salen de noche en bloque. Cómo esquivarlos (reservar en Sliema, La Valeta o Gozo; los sitios grandes a primera hora; Comino a las nueve) está contado en cuándo ir a Malta. Hacia el 25 de junio se van, y la última semana es de las mejores del verano.
Fiestas: L-Imnarja, el 29 de junio, la fiesta de San Pedro y San Pablo en los jardines de Buskett, con comida, vino y carreras de caballos: la fiesta más antigua de la isla. Y el 7 de junio, Sette Giugno, festivo nacional. Las festi de pueblo, cada fin de semana.
Para quién: quien quiera verano sin el extremo de calor de agosto y no le importe la gente, porque de gente va tan lleno como agosto. Con niños, septiembre y la primera semana de junio son los meses de playa más cómodos.
Qué llevar: verano entero. Protector alto, sombrero, sandalias para las playas de roca.
Julio
Calor de verdad. Treinta y dos de máxima, mínimas de veintidós que no dejan que refresque de noche, cero días de lluvia y el mar a veinticuatro. Julio es agosto con un poco menos de gente: Comino se colapsa a media mañana, las playas de arena también, y las ciudades se vacían de doce a cinco porque nadie aguanta la piedra al sol.
Fiestas: el Isle of MTV, el concierto gratuito de MTV en los Graneros de Floriana, a las puertas de La Valeta.
Casi siempre cae en julio (el 9 en 2019, el 19 en 2022, el 18 en 2023, el 16 en 2024), aunque alguna edición se ha ido a finales de junio. La fecha se anuncia en primavera y el cartel poco después; en 2026 fue el 22 de julio.
El Malta Jazz Festival en el muelle de Ta' Liesse, en el Grand Harbour, la segunda semana de mes (del 6 al 11 de julio en 2026), y la temporada alta de las festi. Casi todos los fines de semana hay fuegos artificiales en algún pueblo, y los de Lija y los de Mqabba son los más famosos. Las boat parties salen cada semana desde Sliema y Bugibba.
Para quién: quien venga a playa y a salir, y sepa que va a compartirlo. Las ciudades, a primera hora o al atardecer; el mediodía, en el agua o a la sombra. Los precios están en lo alto y hay que reservar con meses.
Qué llevar: lo mínimo, y protector del cincuenta. Una camisa ligera de manga larga para el sol de las dos.
Agosto
El otro mes lleno, con junio.
Las mismas cifras que julio, treinta y dos de máxima y el mar en su máximo de veintiséis, con la primera quincena como el momento de más precio del año. Los hoteles cuestan el doble que en febrero y los buenos se agotan en primavera. Y el 15 de agosto, Santa Marija, es el día de más gente del año: fiesta nacional, siete pueblos celebran a la vez y medio país está de vacaciones. La semana que lo rodea es la peor del verano para las playas y para Comino.
Lo que la gente pregunta ("Malta en agosto, ¿merece la pena?") tiene respuesta honesta. Para playa y fiesta, sí; para ver la isla, no. Comino a mediodía es un infierno de barcos y las calas de arena están llenas desde las diez. Las visitas a pie por La Valeta o Mdina se hacen a las nueve de la mañana o a las siete de la tarde, no en medio.
Fiestas: Santa Marija el 15, la festa más grande, con fuegos en Mosta, Mqabba, Qrendi, Għaxaq, Gudja, Attard y en Victoria (Gozo) la misma noche. Y la temporada de festi en su punto: cada fin de semana, dos o tres.
Para quién: quien no pueda elegir otra cosa, o quien venga a la playa y a la noche y no a los museos. Con la reserva hecha con tiempo, funciona; improvisando, no.
Qué llevar: igual que julio, y paciencia.
Septiembre
El mes en que la isla respira, y el mejor mes de playa del año. Veintinueve de máxima, el mar a veinticinco (casi el máximo, y sin la gente de agosto), y cuatro días de lluvia que suelen concentrarse en la primera tormenta grande del otoño, a final de mes. La primera semana sigue siendo agosto; a partir de la segunda, con el fin de las vacaciones en España y en Italia, todo baja: la gente, los precios y el nivel de ruido.
Fiestas: el 8 de septiembre, el Día de la Victoria, fiesta nacional con regata tradicional en el Grand Harbour y procesiones en Senglea, Naxxar, Mellieħa y Xagħra; y el 21, el Día de la Independencia. Las últimas festi de la temporada, y en Gozo la vendimia.
Para quién: quien quiera lo mejor del verano sin el precio de pagarlo entre multitudes. Es el mes que recomendamos a quien viene por primera vez y puede elegir. Con niños en edad escolar, no: se acaba la segunda semana.
Qué llevar: verano, y una prenda ligera de manga larga para cuando cae la primera tormenta.
Octubre
Si solo puedes venir un mes, este. Veinticinco de máxima, el mar todavía a veintitrés (más caliente que en junio), siete días de lluvia repartidos, y la mitad de gente que en agosto con precios de temporada media. Los barcos a Comino siguen saliendo a diario, los chiringuitos siguen abiertos, las playas de arena tienen sitio y las ciudades se pueden andar a cualquier hora. Es el mes que más se busca ("Malta en octubre") y el que menos decepciona.
La segunda quincena empieza a cambiar: las primeras lluvias serias, alguna semana de viento, y a final de mes cierran los primeros chiringuitos. Los barcos de Sliema y Bugibba dejan de salir a diario a final de mes; las lanchas de Cirkewwa siguen con menos salidas, y los quioscos de la laguna cierran con ellas.
Fiestas: la Notte Bianca, el primer sábado de octubre (el 3 en 2026) en la que La Valeta abre palacios, museos e iglesias hasta la madrugada, gratis, con conciertos en las plazas: la mejor noche del año en la capital. El Birgufest, a mediados de mes, con las Tres Ciudades iluminadas solo con velas. Y la Rolex Middle Sea Race, la regata de vela que sale del Grand Harbour un sábado de mediados de mes a las once de la mañana (el 17 de octubre en 2026).
Para quién: para todos. Playa y ciudades en el mismo viaje, precios razonables, y dos de los mejores eventos del año. Si viajas con niños fuera del colegio, es el mes.
Qué llevar: verano de día, una chaqueta fina por la noche, y el bañador, que se usa.
Noviembre
El mes más barato con sol. Veintiuno de máxima, nueve días de lluvia (el segundo mes más lluvioso), y el mar a veintiuno, que un día de sol sin viento todavía invita. Es el mes en que la isla se vacía del todo: los hoteles bajan a precio de invierno, los vuelos también, y en La Valeta un martes de noviembre se está solo.
Es el segundo mes más buscado ("Malta en noviembre") y la pregunta de fondo es siempre la misma: ¿voy a perder el viaje? No. Lo que hay que saber: los barcos de excursión a Comino paran, aunque hay barcos que siguen operando todo el año; algunos restaurantes de costa cierran por temporada, y la luz se acaba a las cinco.
Todo lo que hay que ver está abierto. Y hay algo que no se cuenta: noviembre es el mes en que Malta es de los malteses, y eso se nota en los bares, en los mercados y en el trato.
Fiestas: pocas. El Día de los Difuntos, el 2, con los cementerios llenos de flores; y el Festival Mediterranea en Gozo, de ópera y música en el teatro de Victoria, en la primera quincena del mes. A final de mes se encienden las luces de Navidad en La Valeta.
Para quién: quien viaje sin fecha fija y quiera ver Malta por la mitad, y a quien no le importe la lluvia a ratos. Con tres días de ciudades es de los mejores meses del año por lo que cuesta.
Qué llevar: entretiempo y un chubasquero ligero. Las tormentas son cortas; el paraguas grande sobra.
Diciembre
Dos meses en uno. La primera quincena es noviembre con luces: diecisiete de máxima, diez días de lluvia, precios de temporada baja, la iluminación de La Valeta puesta, Fairyland montado en la entrada de la ciudad y los belenes en cada pueblo. La segunda quincena, del 22 al 6 de enero, es otra cosa: llegan los malteses que viven fuera, los precios suben a los de verano, y la Nochevieja en la plaza de San Jorge llena La Valeta. Todo eso, con fechas, lo que abre y lo que no, y un plan de tres días, está en Malta en Navidad y Fin de Año.
Fiestas: el 8, la Inmaculada, fiesta nacional; el 13, el Día de la República; el 25 cierra todo, y el 26 no. La misa del gallo en la Concatedral es de las cosas que más se recuerdan.
Para quién: si vienes antes del 20, el mismo viajero de noviembre con más ambiente; si vienes en Navidad, quien busque exactamente eso, con la reserva hecha en octubre.
Qué llevar: chaqueta, manga larga, paraguas plegable. Y para Nochevieja al aire libre, algo más: con quince grados y viento a medianoche se agradece.
Los puentes, que no son de Malta
Una cosa a tener en cuenta que no sale en el calendario maltés: los puentes españoles mueven el precio del vuelo, no el de Malta. El de mayo, el de octubre, el de diciembre, la Semana Santa: los vuelos desde Madrid, Barcelona, Valencia o Málaga se llenan y suben aunque en la isla no pase nada ese fin de semana. Si puedes moverte dos días, viajas al precio del mes. Lo que cuesta cada cosa una vez aquí está en ¿es caro Malta?.
Y el calendario completo de fiestas, festi y festivales, con fechas, está en fiestas y festivales de Malta; aquí solo las que cambian cómo es un mes.
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