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Qué hacer en Malta en Navidad y Fin de Año: qué hay, qué abre y si merece la pena

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Qué hacer en Malta en Navidad es una pregunta que a mucha gente no se le ocurre, y la respuesta funciona mejor de lo que parece. Conozco la Navidad maltesa desde 2009. No es un destino de nieve ni de mercadillo alpino. Es una isla católica hasta la médula, con quince grados a mediodía, que se toma la Navidad muy en serio y que en esas fechas está iluminada, animada y con la mitad de gente y de precio que en agosto.

Esta página cuenta qué hay de verdad en diciembre y enero, qué está abierto, y para quién compensa y para quién no.

¿Qué tiempo hace en Malta en Navidad?

Suave y cambiante. En diciembre la máxima ronda los 16 o 17 grados y la mínima los 10; en enero, un par de grados menos. Es el mes más lluvioso del año junto con enero, pero llueve a ratos, no a días. Lo normal es sol la mitad de los días, alguna tormenta corta y viento, que es lo que de verdad hace que haga frío. Con una chaqueta vale; con un chubasquero, mejor.

Para que te hagas una idea: es el clima de Sevilla o Cádiz en las mismas fechas. Se pasea, se come en terraza al sol a mediodía, y por la noche hace falta abrigo. No es tiempo de playa: el mar está a 16 grados, aunque siempre hay algún nórdico bañándose en Sliema. Lo que cambia de mes a mes está en Malta mes a mes.

Qué hay en Malta en Navidad

La Valeta iluminada

Desde finales de noviembre Republic Street y Merchant Street se cubren de luces de fachada a fachada, y la plaza de San Jorge, delante del Palacio, es el centro de todo. Es el paseo de la tarde para media isla, y merece la pena estar en la ciudad al anochecer, que en diciembre es a las cinco.

Fairyland: el mercadillo con noria

Es el mercadillo de Navidad de Malta, en la plaza Tritones, justo en la entrada de La Valeta, junto a la terminal de autobuses. Tiene pista de hielo, puestos de artesanía y comida, atracciones para niños y una noria desde la que se ve toda la ciudad iluminada.

Abre a principios de diciembre y cierra pasada la Nochevieja (del 5 de diciembre al 4 de enero en la edición de 2025), y la entrada es gratis. Se paga la pista de hielo, la noria y las atracciones, del orden de 5 a 10 euros cada una. En los últimos años se ha extendido a los Graneros de Floriana, al lado.

No es un mercadillo centroeuropeo y no hay que esperarlo: es más pequeño, más de familias y de niños, y más de fritura que de vino caliente. Pero está en un sitio único, con las murallas detrás, y es lo que hace la gente de aquí.

Los belenes, que aquí son cosa seria

El belén maltés, el presepju, es una tradición de cuatro siglos y en Navidad está por todas partes: en las iglesias, en escaparates, en ventanas de casas particulares con un cartel invitando a entrar a verlo. Hay concursos, exposiciones en cada pueblo y belenes mecánicos que llevan generaciones montándose.

El más grande está en Gozo: Bethlehem f'Għajnsielem, un pueblo de Belén a tamaño real, con actores, animales, oficios antiguos y un mercado, montado en un campo. Abre las tardes de diciembre y es gratis, en días sueltos desde mediados de diciembre hasta principios de enero (en 2025, del 14 de diciembre al 4 de enero) y por la tarde, hasta las siete más o menos. Con niños es lo mejor de toda la Navidad maltesa.

La Nochebuena y el día de Navidad

La misa del gallo llena las iglesias, y es la de la Concatedral de La Valeta la que más gente atrae, incluidos visitantes. El 25 casi todo cierra: restaurantes con reserva, poco transporte y las tiendas echadas. Es un día de familia y de comida en casa, y quien está de viaje lo pasa mejor con la comida reservada en el hotel o en uno de los pocos restaurantes que abren.

El plato de Navidad es el pavo, herencia británica, con un postre propio: el qagħaq tal-għasel, unas rosquillas rellenas de melaza y especias que solo se ven en estas fechas.

La Nochevieja en la plaza

La fiesta grande es en la plaza de San Jorge de La Valeta: conciertos y DJ desde la tarde, la cuenta atrás, y fuegos artificiales a medianoche sobre el Grand Harbour, que desde los jardines Upper Barrakka se ven enteros. Es gratis, al aire libre, y con quince grados se aguanta bien. El programa cambia cada año y se anuncia a principios de diciembre.

La alternativa es Paceville, que esa noche está a reventar, y las cenas con fiesta de los hoteles grandes. Lo de salir está en fiesta en Malta.

Y el 6 de enero

Reyes no es fiesta en Malta y no hay cabalgata. Si viajas con niños españoles, conviene saberlo: el regalo llega el 25.

Qué está abierto y qué no

Todo lo importante está abierto, y con menos gente. La Valeta, Mdina, las Tres Ciudades, los museos, las catacumbas, los templos: horario de invierno, sin colas. El ferry a Gozo sale todo el año.

Lo que no funciona es lo de temporada: los barcos a Comino son escasos, los beach clubs están cerrados, y en Bugibba y Qawra, que viven del verano, hay hoteles y restaurantes echados hasta la primavera.

Los días que cierra todo: el 25, casi todo; el 26 y el 1 de enero, bastante; y la Concatedral de San Juan cierra también los domingos y festivos, que en esas fechas son muchos. Si quieres verla, día de diario.

Cuánto cuesta ir en Navidad

Menos que en verano, con una excepción. Los hoteles de diciembre y enero están a la mitad o menos que en julio, y en La Valeta y Sliema hay mucho abierto y barato. La excepción son los vuelos de los días clave: del 20 al 24 y del 30 al 2 suben como en toda Europa. Fuera de esos días, se encuentra a precio de temporada baja.

Y comer, alojarse y moverse cuesta lo de siempre; el detalle está en ¿es caro Malta?.

¿Para quién compensa y para quién no?

Compensa si vas a ver, a andar y a comer: ciudades vacías, buen tiempo para pasear, la Navidad de un país que se la cree, y precios de invierno. Y con niños, por los belenes y la noria.

No compensa si lo que quieres es sol y mar. Hay sol, pero no es un destino de playa en diciembre, y quien va con esa idea vuelve decepcionado. Para eso, Canarias.

Y una cosa que solo se sabe estando: la Navidad maltesa dura hasta mediados de enero. Las luces, los belenes y Fairyland siguen puestos pasada la Nochevieja, así que un viaje en la primera semana de enero se encuentra todo montado, sin las multitudes de los días de fiesta y con los vuelos ya baratos. Es, probablemente, el mejor momento.

Un plan de tres días en Navidad

Día 1. La Valeta: la Concatedral por la mañana (si es día de diario), el cañón a las doce, y la tarde en Republic Street hasta que se encienden las luces. Fairyland al anochecer.

Día 2. Mdina y Rabat, que en invierno son lo mejor de la isla: sin grupos, con las catacumbas para el rato de lluvia y Mdina de noche iluminada. Antes, las Tres Ciudades por la mañana en barquita.

Día 3. Gozo en el ferry: la Ciudadela, Dwejra, y por la tarde el Belén de Għajnsielem. Vuelta al anochecer.

Cómo cambia el resto del año está en cuándo ir a Malta, y si dudas de la temporada baja en general, en Malta en invierno.

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