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Cuándo ir

Malta en invierno: ¿merece la pena ir en temporada baja?

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  • 16°máxima media de enero
  • 10días de lluvia al mes, y cortos
  • 17:00se hace de noche en diciembre
  • -50 %en hoteles respecto a agosto
Republic Street en La Valeta un día de sol de enero, casi vacía, con las sombras largas y un par de personas con chaqueta en una terraza
Enero en La Valeta: la misma calle que en agosto no se puede andar.

Quien busca "Malta en invierno" casi nunca busca el clima: busca que alguien le diga que no va a perder el viaje. Vale, aquí va: no lo pierdes, si vienes a lo que el invierno da. Ciudades sin gente, entradas sin cola, precios a la mitad y un sol que a mediodía todavía calienta. Lo que no da es playa, y hay tres o cuatro cosas concretas que cierran. Esta página es la lista honesta de las dos columnas.

Conozco los inviernos de Malta desde 2009, y son la mitad buena del año que casi nadie ve.

Qué tiempo hace de verdad

Invierno en Malta es de diciembre a febrero, y con noviembre y marzo a los lados como temporada baja. Las cifras, medias de treinta años de la estación de Luqa:

  • Máximas de dieciséis o diecisiete grados, mínimas de diez. Nunca hiela, nunca nieva, y bajar de ocho grados es noticia.
  • Ocho a diez días de lluvia al mes, pero en tormentas cortas: cae con fuerza una hora y sale el sol. Un día entero gris seguido es raro; una semana, casi imposible.
  • Sol la mitad de los días o más. Diciembre, el mes más oscuro, tiene cinco horas de sol al día de media; Madrid en diciembre tiene menos.
  • Viento. Es lo que de verdad define el invierno maltés: no hay montañas y todo está cerca de la costa, así que cuando sopla del norte, dieciséis grados se sienten como doce. Es también lo que decide si un día es de calle o de museo.
  • Se hace de noche pronto: a las cinco en diciembre, a las seis en febrero. Los días se planifican de nueve a cinco.

El mar está a quince o dieciséis grados. Se ve, se bordea, se navega; no se usa. Si alguien te dice que se bañó en enero, se bañó en enero, pero no cuentes con ello.

La tabla completa de los doce meses está en cuándo ir a Malta, y cada mes con sus fiestas y sus precios en Malta mes a mes.

Qué está abierto y qué no

Esta es la lista que importa. Casi todo lo que hay que ver en Malta es piedra y museo, y la piedra no cierra por temporada.

Abierto todo el año, con horario de invierno: La Valeta entera, con la Concatedral de San Juan, el Palacio, Fort St Elmo y los jardines. También Mdina y Rabat, las Tres Ciudades, los templos de Ħaġar Qim y Mnajdra y el Hipogeo, que en invierno es más fácil de reservar. Y Gozo con su Ciudadela, Marsaxlokk con su mercado del domingo y los acantilados de Dingli.

Los sitios de Heritage Malta cierran a las cinco de noviembre a febrero. De marzo a octubre, los principales abren hasta las seis o las siete y los pequeños siguen cerrando a las cinco, siempre con la última entrada media hora antes.

Cerrado o a medio gas:

  • Los barcos a Comino. Las excursiones grandes desde Sliema y Bugibba paran de noviembre a marzo; desde Cirkewwa, Comino Ferries y Ebsons sacan lanchas si el mar lo permite y hay gente, sin horario fijo. La Blue Lagoon en enero es una cala vacía de agua fría: bonita para verla, y nada más.
  • Los chiringuitos y las playas organizadas (hamacas, sombrillas, bares de arena) desmontan en octubre y vuelven en mayo.
  • Popeye Village abre todo el año, pero con horario reducido (de 9:30 a 17:00), sin las actividades de agua y con la entrada a 15 euros. Con niños pequeños sigue funcionando.
  • Restaurantes de costa: en Marsaxlokk, Mellieħa y St Paul's Bay una parte cierra por vacaciones en enero y febrero. En La Valeta, Sliema y St Julian's abre todo.
  • La Blue Grotto: las barcas salen solo con el mar en calma, que en invierno es más o menos la mitad de los días. Se decide en el momento.
  • Las boat parties y la fiesta de verano: no existen de octubre a mayo. Paceville sigue abierto, más maltés y menos turista.

Y lo que solo pasa en invierno: el Carnaval en febrero, los almendros en flor y los campos verdes, porque Malta es marrón de junio a octubre. También la Navidad y la Nochevieja en La Valeta, y las procesiones de Semana Santa si cae en marzo. Y los sitios para ti: en agosto la Concatedral suele tener cola a media mañana; en enero casi siempre se entra sin esperar.

Cuánto baja el precio

Esta es la otra columna, y es la que convence.

  • Hoteles: la mitad, y en enero y febrero menos de la mitad. Un cuatro estrellas de Sliema que en agosto no baja de ciento ochenta euros se encuentra por ochenta o cien en febrero. Y sin reservar con meses: hay sitio.
  • Vuelos: en invierno solo hay directo desde Madrid y Barcelona (los de Valencia, Sevilla, Málaga y Palma paran en octubre), y bajan a precios de treinta o cuarenta euros por trayecto fuera de puentes. En verano y en Navidad se multiplican por tres o por cuatro.
  • Lo demás no cambia: el autobús, las entradas, el ferry a Gozo y comer cuestan lo mismo en enero que en agosto. Lo que baja es la cama y el avión, que son los dos tercios del presupuesto.

Con números por concepto y un presupuesto por día, en ¿es caro Malta?. La regla rápida: un viaje de cuatro días en febrero cuesta lo que un fin de semana largo en agosto.

Excepciones: Navidad y Fin de Año se cobran como verano, y los puentes españoles suben el vuelo aunque no suban el hotel.

Qué hacer en Malta en invierno

Lo mismo que en verano, menos la playa y con más calma. Y algunas cosas mejor.

Las ciudades, que es a lo que se viene. La Valeta en invierno es la mejor versión de La Valeta: se andan las calles a cualquier hora y se entra en la Concatedral sin cola. Se come en una terraza al sol a las dos, y se ve el atardecer desde Upper Barrakka con el jardín medio vacío.

Mdina, que en verano a las once está tomada, en enero es la ciudad del silencio que promete el nombre. Las Tres Ciudades, la Ciudadela de Gozo, los templos: todo mejor sin calor.

Andar. Los acantilados de Dingli, el camino de Għar Lapsi a la Blue Grotto, la costa de Gozo entre Dwejra y Xlendi: de junio a septiembre son inviables a mediodía, y en invierno son lo mejor de la isla. Con dieciséis grados y sol se anda en manga larga.

Gozo entera. El ferry sale todo el año cada cuarenta y cinco minutos, y Gozo en invierno es verde, vacía y con los restaurantes de pueblo abiertos. Un día entero, o una noche, que en invierno se encuentra por poco.

Comer. Es la temporada del conejo, del pastizzi recién hecho y de los restaurantes malteses de barrio que en verano no reservan a turistas. Dónde y qué, en qué comer en Malta.

El mercado de Marsaxlokk el domingo por la mañana, con sol, sin la marabunta del verano.

El Carnaval, la Navidad y la Semana Santa si coinciden: son de las cosas que más se recuerdan de Malta y solo pasan en temporada baja.

Todo lo que hay que ver, ordenado por prioridad, está en qué ver en Malta.

Qué hacer en Malta si llueve

La pregunta concreta de quien duda. Primero, la buena noticia: la lluvia dura una hora, no un día. Se espera bajo un pórtico, se toma un café, y se sigue. Y para los días en que no da tregua, Malta tiene más cubierto de lo que parece:

  • La Concatedral de San Juan con los Caravaggio: hora y media dentro.
  • El Palacio del Gran Maestre y la Armería, en La Valeta.
  • El Museo Nacional de Arqueología, con la Venus de Malta y las figuras de los templos: es donde se entiende lo que luego se ve en Ħaġar Qim.
  • El Hipogeo de Ħal Saflieni, bajo tierra por definición. Reservar con días, en invierno se consigue.
  • Fort St Elmo y el Museo de la Guerra, en La Valeta, y las Salas de Guerra de Lascaris, los túneles bajo la ciudad.
  • MUŻA, el museo de bellas artes, y el Malta 5D o The Malta Experience si vas con niños.
  • Mdina con lluvia es Mdina con lluvia: la Catedral de San Pablo, su museo y las calles cubiertas por los balcones. Y en Rabat, las catacumbas de San Pablo, que son subterráneas.
  • Las iglesias de los pueblos, empezando por la Rotonda de Mosta.
  • Un pastizzi en un bar cualquiera, que también es plan.

Y un aviso para los planes en coche: cuando llueve fuerte, algunas carreteras se inundan durante media hora. No es peligro, es espera.

Cómo cambia un plan de tres días

El plan de tres días de esta guía está pensado para verano, con Comino el tercer día. En invierno se reordena así:

  • Día 1, La Valeta y las Tres Ciudades, igual, y con más calma: no hace falta madrugar para escapar del calor ni de los cruceros.
  • Día 2, Mdina y el sur, igual, pero sin la Blue Grotto en barca si el mar no está en calma, y con los templos a la hora que quieras.
  • Día 3, Gozo en vez de Comino. El ferry sale todo el año, la isla está en su mejor momento, y da para la Ciudadela, Dwejra y un pueblo con comida.

Con la luz acabándose a las cinco, cada día tiene una hora menos que en verano, y se nota menos de lo que parece: en invierno no se pierde la tarde a la sombra.

Dónde alojarse en invierno

En verano se busca el mar cerca; en invierno se busca la vida cerca, y la vida en invierno está en La Valeta. Un hotel dentro de las murallas, que en agosto es un lujo, en febrero es una opción normal, y tener la ciudad para ti a las nueve de la noche es la mejor parte del viaje. Sliema y St Julian's siguen funcionando (todo abierto, buen transporte); Bugibba, Qawra y Mellieħa, que viven del verano, en invierno están apagadas y a media hora de todo. Las zonas comparadas están en dónde alojarse en Malta.

Para quién compensa y para quién no

Compensa si vienes a ver la isla, a andar, a comer y a que no te cueste un ojo; si viajas sin niños en edad escolar y puedes elegir fecha. Si te dan igual la playa y la fiesta de verano. Para una primera visita centrada en La Valeta, Mdina y Gozo, el invierno es mejor que el verano, y eso lo decimos viviendo del verano.

No compensa si el plan es playa, Comino y boat party, o si lo que quieres es calor seguro: con diez días de lluvia al mes te puede tocar una semana movida. Y si vienes en Navidad esperando temporada baja, no es temporada baja: los precios y la gente son de junio.

Qué llevar

Chaqueta de entretiempo o un abrigo ligero, no el de la nieve. Un cortavientos o un chubasquero fino, que resuelve el viento y la tormenta de una hora. Manga larga, un jersey, y zapato cerrado que aguante un charco. Gafas de sol, que el sol de invierno a mediodía es sol. Y el paraguas plegable, no el grande: con el viento de febrero el grande dura un día.

Lo que no dice ninguna guía

Que noviembre, enero y febrero son los meses en que Malta es de los malteses, y se nota. Los bares de La Valeta llenos de gente de aquí un viernes, el mercado de Marsaxlokk sin puestos de souvenirs, los restaurantes de pueblo con el menú del día para los del pueblo. Quien viene en invierno ve una isla que en agosto no existe. Es el argumento que nunca sale en las tablas de temperaturas, y para nosotros es el que más pesa.

Preguntas frecuentes

¿Cómo es Malta en invierno? Templada y verde: entre doce y dieciséis grados de día, sol la mayoría de los días, lluvia a rachas, mar demasiado frío para bañarse y la isla vacía de turistas. Es la Malta de los malteses.

¿Qué hacer en Malta en invierno? Ciudades y piedra: La Valeta, Mdina, las Tres Ciudades, los templos y Gozo, sin colas y a mitad de precio. Andar por los acantilados del oeste y de Gozo. Y comer, que en invierno se come mejor.

¿Es bueno ir a Malta en diciembre? Para ciudades, sí, y la Navidad en La Valeta tiene su página. Para playa, no. Diciembre es de los meses más baratos y hay días de lluvia; se lleva chaqueta y paraguas. En Malta en Navidad.

¿Cuál es el mejor mes para ir a Malta? Para ver la isla, abril, mayo y octubre; para bañarse sin agobio, junio y septiembre; para lo más barato, enero y febrero. Mes a mes, en Malta mes a mes.

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